Hace un tiempo, la CNN publico un video sobre un trabajo que se realiza en el Departamento de Ingeniería biomédica de la Universidad de Wisconsin, en donde un paciente es capaz de "escribir" un tweet a partir de electrodos conectados a su cerebro que interpretan las ondas cerebrales y que le permiten al paciente utilizar la herramientas más famosa hoy en día: " Twitter "
Con este ejemplo, a ningún profesional de la medicina, le debe quedar alguna duda sobre el uso médico de esta herramienta de microblogging...
Les dejo el siguiente video:
Para hablar de medicina... sin complicaciones...
Aqui hablamos de Medicina sin jeroglificos, tratando de explicar y hacernos entender... enfasis en Neurociencias pero si hay que hablar de otras ramas medicas, pues lo hacemos...!!! Bienvenidos y gracias por estar...!!!
martes, 3 de agosto de 2010
LAS REDES SOCIALES EN LA VIDA DE UN MEDICO Y UN ESTUDIANTE DE MEDICINA
Fotografías inapropiadas o vergonzosas en Facebook y comentarios discriminatorios o poco adecuados en Twitter se pueden apreciar en perfiles de estudiantes de Medicina de acuerdo a TIME. Un articulo señala que este tipo de conductas se dan entre nuestros amigos, incluso algunos colegas de trabajo, pero se pregunta qué pasaría si ese fuese el perfil de nuestro médico.
Afirmaciones interesantes:
- “Aunque los estudiantes de Medicina entienden a cabalidad las reglas relativas a la confidencialidad del paciente y son adoctrinados con los más altos estándares éticos en los cuales se funda su profesión, muchos de ellos aún así utilizan Facebook, Youtube, Flickr, Twitter y otros sitios para demostrar comportamientos lascivos o sexualmente poco apropiados, hacer declaraciones discriminatorias y discutir casos de pacientes en clara violación de las leyes de privacidad, de acuerdo a la fuente, que fue publicada esta misma semana en el Journal Of The American Medical Association.
- “Aunque los estudiantes de Medicina probablemente convengan en que los médicos – y otros profesionales, como los docentes – debiesen demostrar ser seres integrales ante la sociedad, el nuevo estudio sugiere que están confundidos en cuanto a como se aplican las reglas, especialmente en el ciberespacio, una vez que se han quitado el delantal”
Es un hecho, esto ocurre.
El primer paso es aceptar que esto es una realidad, y no una mera exageración. En EE.UU, de los 80 Decanos de Escuelas de Medicina encuestados para el estudio que cita la nota de TIME, un 60% reportó incidentes relativos a publicaciones poco profesionales y el 13% admitió la ocurrencia de violaciones a la privacidad de los pacientes. Nuestro caso no tiene este tipo de antecedentes, mas sí la experiencia de quienes hemos visto conductas impropias, incluso de jóvenes ya titulados que suben a internet fotografías indiscretas de otras profesionales.
¿Qué se espera de los medicos?
Señala el artículo que a la hora de publicar fotografías de fiestas con ‘alto grado alcohólico’ o comentar simplemente que hacemos o sentimos en el momento, sin importar lo inapropiado que pudiese ser, no somos distintos al resto de la población. Para muchos, quienes creen en estas igualdades, simetrías o equivalencias entre los estudiantes esta afirmación resulta de perogrullo. Sin embargo, la realidad muestra que esto sólo se encuentra en el plano de humildad o fuero interno de cada quien, puesto que lo deseemos así o no, la gente, nuestros potenciales pacientes, efectivamente esperan algo más de nosotros. Tradición, respeto de antaño, visión anticuada, cada quien puede verlo desde distinta perspectiva, pero así se da.
Probablemente no seamos precisamente como nos imaginan, pero es así como es visto, y cada uno de nosotros debe llevar esa carga de la mejor forma posible. Cuando un paciente está en nuestras manos, ciertamente le gustaría que su médico no sólo sea amable y eficiente, sino también de una conducta que vaya de acuerdo a la responsabilidad que le ha sido encomendada, eso se llama confiabilidad y otorga respeto para el tratante y validez para las indicaciones prescritas.
Resulta evidente que no podemos pretender que cada uno de nosotros sólo por el hecho de ejercer o estudiar esta carrera madure o sea por naturaleza intachable, somos todos distintos, de eso no hay duda, pero tampoco se trata de sobreexponerse, menos si nos conocemos y sabemos que no nos caracterizamos por un comportamiento muy probo. Como ejemplo, hace aproximadamente 2 años un estudiante de una Facultad fue filmado en evidente estado de ebriedad dentro de la misma y ese video llegó a Youtube, muy mala publicidad tanto para la Universidad como para los estudiantes de Medicina, es ahí cuando escuchas el clásico ‘¿y esos van a ser médicos?’ Más de alguno lo ha escuchado, por uno u otro motivo, y sólo confirma una cosa, se espera algo más de nosotros.
¿Y qué hacemos?
Resulta complejo puesto que claramente hay una brecha generacional entre quienes creen que online es su vida privada y pueden opinar lo que quieran y como quieran, y quienes no. Me quedo con estos últimos, que buscan para sí mismos un concepto más holístico, que se dan cuenta que esa ‘vida privada’ no lo es, es pública y está a ‘un click de distancia‘, en especial cuando consideramos la cantidad de ‘amigos’ que acumula la mayoría en estas cuentas. Lo cierto es que llevados a ello por quizás distintas motivaciones estas cuentas terminan convirtiéndose en colecciones de contactos sin mucho filtro de quien es nuestro lector potencial.
Creo que debemos tener más cuidado con lo que publicamos, y cómo lo publicamos. Los defectos ortográficos, gramaticales, incorrecciones, etc no lucen y no nos promocionan de la mejor manera. Si pretendo atenderme con un médico y este tiene una cuenta en twitter la revisaré, es un hecho. También lo es que no me agradaría que publique acerca de lo ebrio que terminó ayer, utilice un lenguaje coprolálico en general ni caiga en los errores mencionados anteriormente. Si el médico no sabe escribir es porque ha leído poco, es una conclusión fácil.
¿Educación 2.0?
No me quedan dudas de que nos falta un poco de cultura. En UCLA se implementa una estrategia que consiste en que los estudiantes a través de ejercicios determinan que cosas debiesen ser publicadas y que cosas no. Algo similar podría implementarse en cada Casa de Estudios. Quizás el problema radica en que en estas temáticas nuestro dominio es mucho mayor que el de las autoridades por lo cual una iniciativa de este tipo tendría que partir desde nosotros mismos. Implementar jornadas o seminarios donde expliquemos como sacar provecho de estas herramientas, y no mal utilizarlas, siempre desde la perspectiva de la sugerencia y no la imposición podrían ser muy útiles y educativas, en especial para quienes desconocen la cantidad de recursos existentes y que pudiesen hacer de su experiencia en las redes algo mucho más productivo.
Algún día, muy pronto a mi juicio, la masividad de las redes será tal que las Universidades comenzarán a rastrear lo que hacen sus estudiantes en ellas puesto que verán como su imagen puede verse favorecida o deteriorada por el comportamiento de sus alumnos. Antes de que a alguna se le ocurra implementar ciertas políticas, que a nadie le gustarían, sería bueno educar, informar, mostrar interés al respecto para mantener el control de este asunto bajo el dominio de los mismos usuarios.
Finalmente, sólo anotar que es innegable el cambio que ha experimentado la forma en que nos comunicamos gracias a las redes sociales, ya sea con la familia, amigos o personalidades que ahora están a nuestro alcance, con quienes podemos compartir ideas, proyectos o simplemente comentar algún evento noticioso. Pero no olvidar que aunque creamos que dejamos de ser médicos (o estudiantes) al salir del Centro Asistencial y sacarnos el guardapolvos y el estetoscopio, para quien nos busque en las redes sociales lo seguiremos siendo.
LA HIPOTESIS DE LOS "GORDOS CEREBRALES"
Una persona consume una dieta calórica, rica en grasas. Otra también, con los mismos alimentos. La primera persona engorda y tiene más riesgo de sufrir diabetes. La segunda mantiene el tipo y no presenta kilos de sobra. ¿Por qué ante una misma alimentación unos desarrollan obesidad y otros no?
Esta cuestión lleva mucho tiempo dando quebraderos de cabeza a los científicos. Ahora, un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Yale (EEUU) da una posible respuesta: la propensión a la obesidad se conforma antes de nacer, durante el desarrollo del cerebro.
El trabajo, que publica la revista 'Proceedings of the National Academy of Science' (PNAS), explica que según se conecten las neuronas y se reorganice el hipotálamo seremos más o menos propensos a engordar. La clave está en cómo se 'cablee' el sistema de la melanocortina, responsable de regular el consumo de alimentos y de gastar la energía que nos aportan.
Los autores sometieron a distintos grupos de ratas a la misma dieta calórica y vieron que aquellas que se volvían obesas presentaban una diferencia en el centro cerebral responsable de la alimentación. En concreto, en las ratas que engordaron, las neuronas encargadas de avisar de que ya se ha comido bastante, las que tienen que decir cuándo se está saciado, eran mucho más lentas y tardaban más en reaccionar que en los otros animales. En las ratas obesas, estas neuronas se ven inhibidas por otros tipos de células, mientras que en las que se mantienen delgadas las neuronas de la saciedad son muy activas.
El cableado neuronal de nuestro cerebro mientras se desarrolla determina la vulnerabilidad de una persona a sufrir obesidad. El hecho de comprender mejor los patrones de la obesidad, las razones moleculares que están detrás de su desarrollo y todos los factores que intervienen en ella, es fundamental para desarrollar fármacos que puedan prevenirla o, incluso, curarla, algo que hasta ahora no ha sido posible.
Muchas personas que no tienen las mutaciones geneticas que se han visto que están relacionadas con la obesidad, engordan de todas formas, por lo que tiene que haber otros factores que predispongan a ser obeso. Uno de ellos es la configuración del hipotálamo y la distinta respuesta neuronal ante los estímulos alimentarios. Lo que actualmente se estudia es si las crías de las ratas que son obesas durante el embarazo nacen también con esta predisposición a la obesidad. Es decir, si las conexiones neuronales son hereditarias.
Además de predisponer a la obesidad, estos mecanismos cerebrales tienen otras consecuencias. Aquellos más vulnerables a los kilos de más también experimentan una respuesta inflamatoria a nivel cerebral que explica por qué, una vez que se vuelven obesos, les cuesta más perder peso.
Lo más importante de este trabajo es que demuestra que además de las mutaciones genéticas conocidas y vinculadas con la obesidad, existe una importante contribución de las neuronas.
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EL ABUSO DE INTERNET Y LA DEPRESION EN ADOLESCENTES
Ante un tema tan debatido como el uso de internet y sus ventajas e inconvenientes, la duda se plantea a la hora de establecer si la depresión puede ser una causa o una consecuencia. Investigadores americanos, tras un seguimiento de nueve meses a más de mil estudiantes del sureste de China, han llegado a la conclusión de que los problemas psicológicos aparecen tras un excesivo empleo de la Red.
Y es que tras horas de conexión ininterrumpida, no sólo la pc termina echando humo. El uso excesivo de internet entre los adolescentes puede tener como consecuencia directa la aparición de depresiones y síntomas psiquiátricos.
En la revista estadounidense 'Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine', se ha publicado el primer estudio que realiza una secuencia cronológica entre el empleo patológico de internet y la depresión en una muestra entre adolescentes sanos. "Los resultados nos indican que los jóvenes que no tienen en un principio problemas de salud mental, pero que usan internet patológicamente, pueden desarrollar depresiones como consecuencia de ello", explica uno de los autores.
Nueve meses después del comienzo del estudio, los jóvenes -en su mayoría de 15 años-, tras realizar un cuestionario previo, presentaban un riesgo de depresión aproximadamente dos veces y medio superior entre los que usaban internet con asiduidad y aquellos que lo hacían esporádicamente. Las preguntas a las que se les sometían eran del estilo de: '¿Con qué frecuencia te sientes depresivo, malhumorado o nervioso cuando no estás conectado?', '¿Estos sentimientos desaparecen cuando te conectas?' y ayudaron a esclarecer que no existe relación entre un uso continuado de internet y el incremento de ansiedad, aunque sí de la depresión.
Con el aumento creciente del tiempo de conexión a la Red en todo el mundo, este estudio abre una puerta a la prevención de la enfermedad mental entre jóvenes, en particular en países en vía de desarrollo como es el caso de China. Según los autores, no sólo demuestran una relación entre el empleo continuado de internet y la depresión sino un efecto directo sobre la salud mental de los adolescentes. "Estos problemas llevan un coste significativo, tanto personal como a la comunidad, por lo que una temprana intervención y prevención es fundamental para reducir la carga de depresión entre los jóvenes", dice uno de los autores.
La posibilidad de realizar unos ajustes previos en la escuela, asesorando uno por uno a cada alumno, o introducir un programa que seleccione a aquellos jóvenes con un mayor riesgo son las dos soluciones que ofrecen los investigadores para comenzar cuanto antes un seguimiento que facilite su cuidado.
Si usted duda de su dependencia a la Red, tenga en cuenta que un elevado número de horas frente a la pantalla, mantenerlas en secreto o no poder esperar para conectarse, son algunos de los indicadores más ilustrativos de que puede padecer una adicción a internet.
Mas datos en ABC DIGITAL: http://www.abc.com.py/abc/nota/162358-Adictos-a-Internet-mas-propensos-a-desarrollar-depresion/
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lunes, 2 de agosto de 2010
LA FALTA DE SUEÑO DE LA SEMANA NO SE COMPENSA LOS SABADOS Y DOMINGOS
No es posible recuperarse totalmente después de una semana de dormir poco o mal, aun cuando el descanso sea amplio durante el sábado y domingo. Así lo evidencia la principal conclusión de un trabajo llevado adelante por investigadores de la Universidad de Pensilvania en los Estados Unidos, que forma parte de la más reciente edición del journal Sleep.
¿Por qué? Dormir sólo entre cuatro y cinco horas por día de lunes a viernes progresivamente va creando una "deuda de sueño" que se manifiesta en la pérdida de la capacidad de prestar atención, así como también en la lentitud de movimiento y pensamiento, y que no es posible paliar durmiendo más tiempo los fines de semana.
Si bien obviamente la cantidad de horas de sueño requeridas depende de las actividades y el desgaste generado durante el día, por lo general los jóvenes y adultos deberían dormir entre siete y ocho horas diarias, mientras que para los adolescentes y niños la recomendación habla de entre diez y once.
Esto es muy importante porque la falta de descanso condiciona la posibilidad de desarrollar actividades durante el día, pero además y como fue mencionado en la investigación de la cual participaron 159 adultos sanos de entre 22 y 45 años, genera el desarrollo de daños neurocoductuales como disminución de la capacidad de atención o lentitud en las reacciones.
Para el estudio, el equipo liderado por el doctor David Dinges experto en Psiquiatría Experimental, dividió a los voluntarios en tres grupos. Los primeros cinco días todos durmieron sólo cuatro horas (de 4 a 8 am), mientras que a partir de la sexta noche algunos descansaron 10 horas, otros un poco menos y los integrantes del tercer grupo no durmieron.
"Como esperábamos, la recuperación de las capacidades estuvo en relación con el tiempo de descanso: los que mejores resultados obtuvieron en las pruebas fueron los que más habían dormido. No obstante, se pudo comprobar que ni siquiera éstos habían reparado sus habilidades por completo, debido al cansancio acumulado de los días anteriores", sostuvieron los responsables de la investigación.
"Por eso decimos que el deterioro mental generado por un mal descanso continuado puede inclusive llegar a ser tan importante como el provocado por la privación total del sueño, dado que 'la deuda' se extiende en el tiempo", agregaron.
Para conocer un poco más sobre este tema PRO-SALUD News consultó al doctor Daniel Cardinali, médico neurólogo especialista en Fisiología y Trastornos del sueño, investigador superior del CONICET y director del Departamento de Docencia e Investigación de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Católica Argentina (UCA).
"La investigación liderada por el doctor Dinges está en línea con todo aquello que actualmente postula la medicina del sueño, y cuyo paradigma principal pasa por pensar cómo se puede hacer para recuperar lo que se denomina 'deuda del sueño' y que claramente interviene en la cognición y en los procesos cerebrales".
Mientras el sueño REM, aquel que debe su nombre a los movimientos oculares rápidos y que se desarrolla cada noche hacia el final de la misma puede ser recuperado de manera fragmentada, el sueño lento debe recuperarse totalmente para garantizar un correcto funcionamiento cerebral y fisiológico.
"Si pensamos en los parámetros propuestos por el estudio, esto quiere decir que una persona que duerme cuatro horas por noche, cuando las recomendaciones postulan que lo ideal es ocho, al cabo de los cinco días de la semana se encontrará con una deuda de 20 horas de sueño (número que sale del cálculo cuatro por cinco). A su vez si consideramos que el 75 por ciento de ésas corresponden al sueño lento que, como dijimos, debe ser recuperado en su totalidad hallaremos que para aliviar el cansancio de la semana, una persona debería dormir entre 16 y 20 horas por fin de semana", explicó el doctor Cardinali.
"El problema es que muchos creen que con esto sólo alcanza y aún cuando lo cumplen, cosa que en algunos casos no es posible porque el fin de semana también se trabaja, o porque se tienen muchas preocupaciones, o simplemente porque el organismo está acostumbrado a dormir menos, la deuda de sueño sigue sin poder saldarse porque lo ideal no es descansar mal durante la semana y dormir hasta cualquier hora sábado y domingo, sino que dada la relevancia que tiene el sueño desde el punto de vista fisiológico, deberíamos ser capaces de encontrar un equilibrio", concluyó el especialista, quién expuso que una relación posible de llevar a cabo sería "dormir seis horas de sueño de lunes a viernes y nueve los días sábado y domingo".
Cabe remarcar que con 159 participantes, 12 días en laboratorio y 2.000 horas de experimentación, el estudio del doctor Dinges es el más grande en su área realizado hasta la fecha.
FUENTE: Infobae
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SABIA USTED QUE...
... el estres y la tension muscular son los responsables de la mayoría de los dolores de cabeza, aunque en algunas personas la dieta también puede contribuir?. Alimentos como la cafeina el chocolate, los quesos y las nueces pueden causar dolores de cabeza en algunas personas.
En algunos casos, un dolor de cabeza intenso puede ser una migraña. Los signos de migraña comprenden dolor de cabeza en un solo lado, pulsaciones, sensibilidad a la luz o el sonido y náuseas o vómitos. Algunas personas que desarrollan migrañas experimentan un cambio visual o sensorial (llamado aura) antes de que se desarrolle el dolor de cabeza.
En algunos casos, un dolor de cabeza intenso puede ser una migraña. Los signos de migraña comprenden dolor de cabeza en un solo lado, pulsaciones, sensibilidad a la luz o el sonido y náuseas o vómitos. Algunas personas que desarrollan migrañas experimentan un cambio visual o sensorial (llamado aura) antes de que se desarrolle el dolor de cabeza.
MI HIJO TIENE PROBLEMAS EN EL COLEGIO... QUE PASA?
Cuando esto sucede, viene a la mente lo que muchos temen pero pocos conocen en realidad: el TDA (Trastorno de Deficit de Atencion). Este es un síndrome conductual de causa poco clara, en la que probablemente intervienen factores genéticos y ambientales y en el que existe una alteración en el sistema nervioso central, que se manifiesta mediante un aumento de la actividad, impulsividad y falta de atención.
El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es una de las causas más frecuentes de fracaso escolar y de problemas sociales en la edad infantil. El síndrome aparece en la infancia y puede persistir y manifestarse en al edad adulta.
Se trata de un trastorno neurológico en el que se han propuesto factores de origen genético (es decir, heredado, no adquirido en el curso de la vida) aunque no se descarta la influencia de factores que actuarían durante la gestación, el parto o el desarrollo infantil. El factor genético está demostrado, puesto que el TDAH es entre y 7 veces más frecuente en hermanos y entre 11 y 18 veces más frecuente en hermanos gemelos. Se han descrito varios genes posiblemente implicados.
También se sospecha especialmente de toxinas ambientales y algunos estudios, no concluyentes, apuntan por ejemplo a colorantes empleados por la industria alimentaria. Aunque el origen del trastorno en la actualidad no se vincula a esas causas, sí es un hecho conocido que la exposición prolongada a agentes tóxicos puede inducir síntomas que mimeticen los comúnmente atribuidos a un TDAH.
Los niños con TDAH son muy inquietos e impulsivos, y tienen problemas para prestar atención y para concentrarse. A pesar de intentarlo, son incapaces de escuchar correctamente, de organizar sus tareas, de seguir instrucciones complejas, de trabajar o jugar en equipo. El actuar sin pensar (la conducta impulsiva) provoca problemas con padres, amigos y profesores. Suelen ser niños inquietos, siempre en movimiento, incapaces de permanecer sentados mucho tiempo o con una constante inquietud (que se ve en tamborileo de dedos, movimiento constante de los pies o las piernas).
El TDAH afecta negativamente al rendimiento de estos niños en el colegio, así como a otros aspectos de su vida familiar y social. Tiene tres síntomas básicos: hiperactividad, impulsividad y falta de atención, identificados en el DSM-IV de la siguiente manera:
Items de hiperactividad-impulsividad
- Inquietud, se mueve en el asiento
- Se levanta cuando debería estar sentado
- Corre y salta en situaciones inapropiadas
- Dificultad para jugar tranquilamente
- Excitado a menudo, "como una moto"
- Verborrea
- Responde antes de que finalice la pregunta
- Dificultad para guardar el turno en actividades de grupo
- Interrumpe a otros en los juegos, conversaciones, etc.
- No atiende detalles, comete errores
- Dificultad para mantener la atención
- Sordera ficticia
- No sigue instrucciones, no termina las tareas
- Dificultad para organizarse
- Evita tareas que requieren esfuerzo continuado
- Olvida y pierde cosas necesarias para su actividad
- Fácil distracción por estímulos externos
- Olvidadizo en las actividades diarias
El TDAH tiene predominio de inatención cuando se detectan 6 o más items de inatención y menos de 6 items de hiperactividad / impulsividad.
Se considera un TDAH combinado cuando se detectan 6 o más items de hiperactividad / impulsividad y 6 o más items de inatención.
En cualquier caso, todos estos items deben persistir más de 6 meses, en dos o más lugares (colegio, casa, etc.).
El TDAH generalmente se diagnostica en los primeros años de la enseñanza primaria. Algunos síntomas están presentes antes de los 7 años, y con frecuencia persiste en la adolescencia y en la vida adulta. El diagnóstico es complejo y debe basarse en la evaluación clínica realizada por un médico experto en el reconocimiento y tratamiento del mismo. Dicha evaluación debe obtenerse tanto de la observación de la conducta del niño como de la información facilitada por los padres, profesores, familiares y amigos.
Pueden emplearse de forma complementaria escalas de evaluación de la conducta, rellenadas por los padres, profesores y otros cuidadores del niño. Proporcionarán información acerca de la gravedad del trastorno, de la presencia e importancia de otros trastornos psiquiátricos o de diversos problemas de comportamiento, y podrán ser de ayuda a la hora de valorar la eficacia de los tratamientos aplicados. Pero dichas escalas son complementarias, por lo que no pueden determinar un diagnóstico por si solas. Dada la evidencia de la importante carga genética del TDAH, es conveniente realizar una historia médica detallada tanto personal como familiar.
Por último, debe tenerse en cuenta que hay un gran número de trastornos en la infancia que pueden presentar síntomas similares a los del TDAH y cuyo diagnóstico debe descartarse en el proceso de evaluación del mismo. Entre estos se incluyen los trastornos del aprendizaje, de conducta, de ansiedad y afectivos (como depresión, ansiedad generalizada, trastorno obsesivo-compulsivo).
La entrevista a los padres es el núcleo del proceso de evaluación. Frecuentemente es difícil confirmar el diagnóstico de TDAH sólo con la entrevista del niño o del adolescente, ya que son capaces de mantener la atención y el control conductual mientras están en la consulta. La entrevista clínica de los padres y de los niños sirve también para descartar otras causas médicas, psiquiátricas o ambientales de los síntomas. También es esencial obtener información de conductas y aprendizaje escolares, así como de los cursos y notas superadas. Profesores, trabajadores sociales escolares y orientadores pueden proporcionar información sobre las intervenciones que se hayan intentado y sus resultados.
La evaluación médica debe incluir una historia completa y un examen físico básico. La historia debe incluir el uso de fármacos prescritos y el abuso de drogas. Deben descartarse déficits visuales y auditivos. Las pruebas de función tiroidea están indicadas sólo en presencia de hallazgos sugestivos de hipo o hipertiroidismo en la historia médica o en el examen físico, bocio, historia familiar de enfermedades tiroideas o retardamiento del crecimiento.
También es útil la realización de evaluaciones complementarias. Las evaluaciones del discurso y del lenguaje pueden ser sugeridas por hallazgos clínicos. En circunstancias especiales, la evaluación ocupacional o recreativa puede proporcionar información suplementaria respecto a torpeza motora o a habilidades adaptativas.
Los objetivos del tratamiento se centran en:
- Reducir los síntomas del TDAH
- Reducir los síntomas comórbidos
- Reducir el riesgo de complicaciones
- Educar al paciente y a su entorno sobre el trastorno
- Adaptar el entorno a las necesidades del paciente
- Mejorar las habilidades de abordaje de los pacientes, padres y educadores
- Cambiar las percepciones desadaptativas
- Información exhaustiva a padres y profesores.
- Tratamiento farmacológico.
- Tratamiento psicopedagógico.
El tratamiento farmacológico es imprescindible en 7 de cada 10 niños con TDAH, y tiene que individualizarse en cada paciente identificando la dosis mínima eficaz y bien tolerada. Aunque hay otras alternativas farmacológicas, el tratamiento habitual es mediante psicoestimulantes que mejoran la liberación de noradrenalina y dopamina. El tratamiento con anfetaminas y psicoestimulantes ha sido utilizado en el TDAH desde hace décadas, encontrándose tasas de mejoría entre los dos tercios y los cuatro quintos. La dextroanfetamina aumenta la neurotransmisión dopaminérgica y noradrenérgica incrementando la liberación de dopamina, bloqueando la recaptación presináptica e inhibiendo la actividad de la monoaminooxidasa. El metilfenidato bloquea la recaptación de dopamina y noradrenalina y tiene una actividad postsináptica agonista directa.
- El metilfenidato de liberación inmediata es el psicoestimulante más utilizado históricamente en niños con TDAH. Constituye la primera opción terapéutica combinándolo con rehabilitación cognitiva, intervención psicológica, pedagógica y familiar. El metilfenidato mejora la capacidad de atención y la hiperactividad sin objetivo, así como la motivación, la capacidad de aprendizaje y el control inhibitorio. Los efectos secundarios más frecuentes son la pérdida de apetito y el retraso en la conciliación del sueño y, en algunos casos, cefalea o gastralgia. Estos efectos secundarios suelen desaparecer reduciendo la dosis, aunque generalmente disminuyen con el tiempo.
- El metilfenidato de liberación prolongada comercializado en nuestro pais hace algunos años. El principio activo recubre y se encuentra en el interior de una cápsula, cuya estructura permite se liberación gradual y paulatina a lo largo de 12 horas después de su toma única matutina.
- Antidepresivos:
- Atomoxetina : es un inhibidor selectivo de la recaptación de noradrenalina que actúa por inhibición del transportador noradrenérgico presináptico. Presenta una escasa afinidad por los sistemas muscarínico, colinérgico, histaminérgico, serotoninérgico y alfa 1 y 2 adrenérgico, lo cual disminuye la tasa de efectos secundarios propios de los antidepresivos clásicos. Es, probablemente, el fármaco que mejores perspectivas ofrece en cuanto a eficacia y seguridad como alternativa al metilfenidato clásico de acción inmediata. Al igual que otros antidepresivos, no consigue un efecto antiterapéutico óptimo hasta pasadas tres o cuatro semanas.
- Bupropion : Es un antidepresivo con efecto agonista indirecto dopaminérgico y noradrenérgico, potencialmente eficaz en el tratamiento del TDAH. Posiblemente constituye una alternativa en el tratamiento del TDAH del adulto. Recientemente comercializado en España, pero sólo como fármaco para el tratamiento del tabaquismo, es complicada su prescripción en población infantil.
- Antidepresivos triclínicos : se ha comunicado clásicamente la eficacia con el empleo de la amitriptilina, imipramina, desipramina, clorimipramina y nortriptilina. En relación al metilfenidato clásico presenta la ventaja de tener una larga vida media que permite flexibilizar las toas, disminuir su número y minimizar el riesgo de abuso. Por otra parte, tiene efectos beneficiosos en la ansiedad y depresión frecuentemente comórbidas pero han sido superados por los fármacos actualmente utilizados.
A sus ordenes para cualquier consulta.
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